domingo, 6 de mayo de 2012

JDLMD

Allí todo carece de valor. Nada sirve para nada. Nadie es alguien, alguien pasa a ser nadie y así sucesivamente. 
Generaciones de profesionales del escapismo ( de los que gustaban de chocolate y crema ), cucharas oxidadas o dos que no saben que les ha llevado allí. Y como todo carece de valor, ya ni de eso queda.
Por no quedar no queda más que un colchón insomne y un techo que, irónicamente, parece venirse abajo cada segundo. 
Cuando nada importa, allí está. Y con todo, podría decirse que me gusta.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Crying Lightning

Resonante en cuerpo, resonante en mente. Armonía.
Olas rompiendo furiosas, arremetiendo con fuerza, sin tregua. La luna curiosa asomándose entre las nubes,... columna vertebral de bruma en el cielo.





viernes, 10 de febrero de 2012

Z

Nunca pensé que te fueses a evaporar de esa manera.
Desapareciste de un día para otro y lo que realmente me duele es el recuerdo de querer hablar contigo y encontrar un espacio vacío.
Todos pensamos que sería algo pasajero, que volverías después de un tiempo, ya que, a pesar de ser raro en ti podría comprenderse.
Pero nunca volviste.
Tus amigos empezamos a preocuparnos, a preguntarnos si estarías bien, si te habría pasado algo o si simplemente estabas perdido en tu mundo por un tiempo... pero ni siquiera contestabas al teléfono.
Solía escuchar comentarios optimistas sobre tu paradero...que si eras un colgado, que si estarías haciendo alguna de las tuyas...pero yo no estaba tan tranquila.
Con el tiempo esos comentarios se disolvieron y los que todavía no tenían una idea negativa de todo esto comenzaron a convencerse: No era para nada normal.
Llamaron a tu casa y tus padres dieron un veredicto nada convincente a mis ojos pero que a más de uno le bastó para quedarse tranquilo.
Pero ahora que ni siquiera tu móvil está encendido ya no se que pensar de todo esto.
Solo necesito que vuelvas, tengo demasiadas cosas que contarte Zeta.

domingo, 15 de enero de 2012

Tus pupilas, tengo un problema con tus pupilas dilatas... con tu cara de niño bueno y tus hoyuelos cuando sonríes. También con tus manos curiosamente desproporcionadas...
Pero has de saber que no me importa perderme en un bosque lleno de espinos, tampoco morirme de frio.
No me importa que llueva a cantaros cuando estamos perdidos en los confines del mundo.
No me importa si me mojo, pero solo si me mojo contigo.
Y tal vez, solo tal vez... vayamos camino a ninguna parte, pero mientras vayamos juntos de la mano mirar hacia Portugal desde ese castillo abandonado seguirá siendo una prioridad.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Estaba oscuro, casi tanto como la boca del lobo o incluso más.
Nadie sabría decir exactamente que clase de lugar era aquel, ni siquiera catalogarlo de forma alguna.
Rumor de olas y puntos destelleantes en el horizonte. Frio de mil demonios.
Tenían las manos entumecidas y se las frotaban sin pausa, sus ojos continuaban entrecerrados a causa del cansancio mientras caminaban por aquel sendero pedregoso.
Nada más que el sonido de las piedrecitas bajo sus pies y de aquel mar negro, tan negro como la noche sin estrellas que los atrapaba.
Ni una luz que pudiese guiarlos por aquel sendero, mientras que de vez en cuando, alguno maldecía por lo bajo cuando alguna rama se topaba con sus inseguros pasos.
El sendero comenzaba a ascender por una ladera rodeada de tupidos árboles que no dejaban ni que la casi inexistente luz de la luna penetrase en sus copas. Las olas dejaron de rugir y comenzaron a mascullar. Un creciente viento gélido les azotó la cara mientras seguían subiendo, con el sonido de sus pasos sobre las ramitas caidas como único acompañamiento. De vez en cuando los sonidos de los animales en aquella oscuridad resultaba inquietante.
De pronto un gran destello. Apurando el paso salieron de aquel bosque y se toparon con lo que llevaban tanto tiempo buscando. Estaban exhaustos y helados, pero había merecido la pena.
Un colosal faro que desperdigaba destellos ante aquel infinito mar se erguía ante ellos.
Con ojos centelleantes y paso decidido caminaron hacia él. Sabían que habían llegado.



miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cielo nocturno sembrado de estrellas, millones de luces y fuego.
Buena compañía y risas.
Manos teñidas de negro y algún destello cruzando el cielo en milésimas de segundo.
La luna y mucha ropa de abrigo.
Madera y música.
Humo y preocupaciones.
Cuantos momentos te guardas en el bolsillo, querida Capilla.

http://www.youtube.com/watch?v=qy5k9kX0o1E&list=LLlZWFuoGLl522bfRvZszX4w&index=28&feature=plpp_video

martes, 25 de octubre de 2011

Jonh.

La sala se encontraba casi en penumbra, tan solo iluminada por un viejo farol situado cerca de aquella vieja y desgastada mesa redonda. La luz anaranjada acentuaba los rasgos de Jonh... su pelo cobrizo y ondulado cayendo sobre su frente, sus pecas desperdigadas sobre su tez y aquel inquietante brillo en sus ojos glaciares.
Nos encontrabamos frente a frente en aquella mesa pero ninguno de los dos sabría decir con certeza el tiempo que llevabamos ahí sentados, sosteniendo con manos firmes nuestras últimas cartas.
Nadie tenía la osadía de pestañear, y mientras yo, intentaba inutilmente descifrar el significado de aquel brillo en sus ojos y aquella bien disimulada sonrisa que intentaba asaltar sus labios.
De pronto, toda aquella quietud se vino abajo. Jonh puso sus cartas sobre la mesa, boca abajo y cruzo los brazos sobre su pecho sin alterar lo más mínimo su rostro.
-¿Y bien?-Dijo mientras sus ojos centelleaban más que nunca.
-Put your dukes up, Jonh.
Y fue entonces, solo entones, cuando su sonrisa ganó la batalla y sus pecas semejaron arder sobre su nariz.